jueves, 11 de julio de 2013

La mula tuerta

Cuéntame, mula tuerta,
castrada de las garras,
tus fieras ocasiones.

Muestra las pezuñas intactas
largas que lastiman,
mula tuerta prieta, 
acabada de bañar te paras,
al frente de mi cara rancia
con tus barbas quemadas, 
con tus dientes con sarro.

Mal vista es tu cresta,
tu patilla hasta los codos
es una cochinada.

Puerca, muévete del paso,
ahí está bien, mija, estorbando.
¡Burrrrrra! te gritan los que ignoran
tu mundo bello enlodado.

No me suena la palabra distopía,
ni tu demencia me vuelve loca.
Sólo tu carita demacrada
se revuelve con las heces hechas polvo,
volando con viento que se mete en la boca.

Otra vez [eres] la misma canción

Las coordenadas precisas y fijas,
el destino de todo lo bello que quepa en mí,
un sonido impensable, irreducible.

Canta la pieza de los tres
y del amor profundo.

El sueño de todos los días,
otra vez [eres] la misma canción.
Otra vez la misma rima.

Ducha de vapor que sofoca
y quita la vida.
No puedo respirar,
te me hundes 
muy por dentro
te me quedas.

Toca la pieza para siempre,
bien pegada.

Que no, si me quedo en la Luna.
Que no, si me bajas del cielo.

Deja la pieza en que me empujas siempremente
y te me quedas.
Como pabilo
encendido,
la punta 
de la llama
en el pistilo,
huésped 
de la cuna
de mi sexo.
Cuerpo recipiente
de tu cuerpo,
te esperan
mis labios 
como cruzados de piernas,
mi boca
hospedera
de sememas
tuyos, 
intelecto
invadido 
de tu horcajadura.
Replétame
de dedos
palpados 
con mis muslos,
de dedos
de olfato y gusto.
Mecha de vela
arde alta 
entre mis piernas,
hervor
de imagen sonora
y sensorial
que me sopa.
Replétame
de tacto
de tacto
y de sonido,
no lo siegues,
sigue 
diciendo 
un poco mudo
mi nombre.

jueves, 10 de enero de 2013

De los meses y las horas


Muriendo 
de moretones
de maratones de mordidas.

Moribundo
de murmurios 
de los muros que me oyen.

De madrugar a medias noches con morenas,
de merendar con madres mandonas
mermelada y mandarinas.

Y de morir más 
en la medida en que más te voy amando.
Y de permanecer muda,
callada de las muelas y las manos.

De mi mugre muero
y de mi mala gana,
de mi mal aliento
y mis pómulos marcados.

De sentirte en la mandíbula,
en la médula y en las mamas.

Y de no poder mirarte 
y mantenerme aislada.

De no merecer tu miembro,
y que merezcas con mi sexo el mundo entero.

Y mientras te lamo a solas,
me olvido de la muerte en que mi mente mora.

Y como a un molde, 
te acaricio el cuerpo morbosa,
y en los minutos míos, me vengo
y termino por fin muriendo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Bocado de alcohol y manjar


Nada más que bocas

de sonrisas chuecas.

Bocas 

y besos en las manos,

besos en las manos
que besan de lengüita 
los dorsos de las manos,
como en la infancia,
para aprender a darlos.

Eres mi bocado 
de alcohol y manjar
que se siente en todo el cuerpo,
encaje pegado a la carne
de sudor y deseo, 
amables se saludan nuestros ojos.

Ojos pequeños,
que sonríen,
que se plisan.

Ojos ajenos
que caen mal
a veces.

Que se ponen sombreros diminutos,
que se desnudan
a veces.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Si enmudece
el hocico
trompudo
y tus dientes filudos
y tus narices narigonas.

Si enmudece el aborto
de raíz crespa
y pastosa
y envuelta
en rollos de carne
            muerta.

Si enmudece
tu disfraz
de belleza,

todo será

     eternamente bello.

jueves, 22 de noviembre de 2012


Me gusta cuando compartes mi euforia polisémica
y te sacudes la boca con mis nervios
y te contagia mi lengua en una simpa.

Me gusta tu afición de mirarme
con tu media sonrisa
y tus ojos que caen cuando se ríen.

Tu montón de besos labiales
botaneros
matones y sensatos.

Que no me dejes besarte
y no detengas tus besos.

Que se nos encimen las perezas

y nos tiremos pegados

infinitamente.